EDITORIAL: RUMBO A LOS 100 AÑOS DE GLORIA Y REBELDÍA

Ayer, 19 de abril, festejamos el aniversario de nuestro amado Colo-Colo. Estos 95 años nos “pillan”, irónicamente, sin…

Ayer, 19 de abril, festejamos el aniversario de nuestro amado Colo-Colo. Estos 95 años nos “pillan”, irónicamente, sin el ‘Popular’ en la cancha, pero, a su vez, esta pausa nos permite reflexionar profundamente sobre lo que queremos para los cien años de nuestro club.

A la crisis político-social que vive Chile desde el 18 de octubre, ahora se sumó el triste panorama mundial desatado por el COVID-19. Ante este paisaje, Colo-Colo ha sido nuestro refugio y alegría. 

Por otra parte, la crisis alejó al Club de su zona de confort: el fútbol. Y, aunque varios tienen años reflexionando entorno a esto, resurge con más fuerza la pregunta: ¿qué es Colo-Colo sin el partido de cada fin de semana? La respuesta salta a la vista: el Club Social juntó cerca de 9millones de pesos, donaciones, en mercadería para ayudar a los más afectados por la pandemia, se comprometió a costear la rehabilitación de Fabiola Campillai y recibió saludos desde todo el mundo. Además, la pirotecnia se hizo presente en distintos barrios en honor al ‘Popular’ y las banderas blanco-negras se hizaron a lo largo de todo Chile. ¿Colo-Colo es más que un club deportivo? Para nosotros, sí. Tiene una alta carga social.

El club que soñamos

Estamos a solo cinco años del centenario de Colo-Colo y queremos ser un club aún mas grande, sabio como el Lonko Colo-Colo. Debemos ser inteligentes y pioneros en buscar lo que el club, lo que el fútbol chileno y lo que el país necesita. No podemos olvidar que somos el ‘50+1’.

Debemos perseguir lo que creemos justo, como hicieron Arellano y Quiñones. Ellos se alejaron de Magallanes porque los dueños del club no querían remunerar a los jugadores ni costear los uniformes y, como no podían exigir regularidad en los entrenamientos, destinarlos al amateurismo. Seamos soñadores como aquellos revolucionarios de 1925 y construyamos un club más profesional, un fútbol chileno de alta competencia y un país donde los “dueños” no tomen todas las decisiones, donde la dignidad sea una máxima.

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